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02.08.2012

La complicada brújula de la política rusa

Por Antonio Rondón*

Prensa Latina

Moscú (PL) La política estadounidense se muestra desestabilizadora en varias partes del mundo, sin dejar a Rusia como excepción, mientras ésta última contrarresta en lo interno prácticas hostiles y se muestra activa con discurso propio en su quehacer exterior.

Para los detalles de tal tesis Prensa Latina indagó con Verónica Krashennikova, directora del Instituto de Investigaciones y Iniciativas de Política Exterior.

1. Recientemente se aprobó en Rusia una ley sobre Organizaciones No Gubernamentales (ONG), lo cual generó una fuerte polémica y críticas por parte de la oposición fuera del parlamento ruso. En su opinión, ¿qué motivó tal legislación y por qué fue propuesta ahora?

En opinión de muchos, tal ley debió aprobarse hace 20 años, pues en este período Occidente invirtió en la creación de la llamada sociedad civil rusa miles de millones de dólares.

Según nuestros cálculos, sólo de forma oficial, Estados Unidos destinó entre cuatro y cinco mil millones de dólares, pero según Rosinformonitoring, la cifra mencionada apenas constituye el 30 por ciento de las finanzas, pues la mayoría se entregó en directo al cliente.

Todo lo que Estados Unidos entrega a las ONG rusas esta relacionado con determinadas tareas y obligaciones. La oposición rusa puede decir lo que se le antoje, pero de todas formas Estados Unidos nunca da dinero sin nada a cambio.

Existen diferentes estrategias militares y civiles de subyugar a otros estados.

Después de la II Guerra Mundial, cuando se conocía que a la Unión Soviética era imposible tomarla por la fuerza, Washington elaboró en la década de 1950 la llamada estrategia de la victoria sin guerra.

Luego de los sucesos de Hungría, en 1956, y de Berlín, en 1953, de nuevo quedó demostrado que la Unión Soviética respondería a la amenaza militar de forma resuelta y fuerte.

Hasta 1967, el financiamiento de las ONG lo realizaba la Agencia Central de Inteligencia (CIA), pero en ese año explotó un escándalo, cuando periodistas del The Washington Post descubrieron el esquema del financiamiento de ese entidad a todo tipo de organizaciones.

Como resultado, Estados Unidos comprendió que el mismo trabajo de zapa puede realizarse de forma abierta, sin emplear a la CIA.

A partir de ahí, se inició la elaboración de los acuerdos de Helsinki para la primera mitad de la década de 1970, lo cual pasó la lucha por los derechos humanos del campo de las buenas intenciones a una instrumentación jurídica.

Una vez que la Unión Soviética firmó el Acta de Helsinki, Occidente le exigió cumplirlo y la presionó sobre la base del tema de los derechos humanos y llevó a cabo una guerra de desestabilización.

Para 1983, fue creado el Fondo Nacional de Apoyo a la Democracia (National Foundation for Democracy), cuya concepción fue elaborada por especialistas de propaganda de la CIA como Walter Raymond.

"Lo que nosotros hacemos hoy lo hacia la CIA hace 25 años", afirmó en 1991 el primer presidente del citado fondo, Alan Weinstein.

La actual presidencia del Fondo de Apoyo a la Democracia reconoció que fue un error involucrar a la CIA en actividades encubiertas, pues éstas deben efectuarse de forma pública.

Durante los últimos 25 años de trabajo conjunto de los fondos estadounidenses con la sociedad civil rusa se creó aquí una gama de ONG que viven de las entregas financieras estadounidenses.

El asunto radica en que los suministros multimillonarios y los entrenamientos y preparación política les garantizan a las ONG la posibilidad de inflar artificialmente su presencia, para quedar desproporcionadas con su verdadera presencia en la sociedad.

De esa misma forma, se margina de la sociedad y del espacio civil ruso a otras organizaciones sin financiamiento foráneo. Precisamente, la ley de las ONG restaura la justicia y sitúa a las organizaciones sin grandes recursos en igualdad de condiciones.

Los que reciben dinero foráneo deben anunciarlo públicamente, sobre todo, aquellas personas que llaman a participar en mítines u otras acciones antigubernamentales, así como deben informarle al Estado y presentar sus datos sobre ganancias y gastos.

El Estado tiene el derecho y esta obligado a conocer todo lo que ocurre dentro del país y sobre el trabajo que realizan determinadas fuerzas en la sociedad civil, cuya creación de ninguna forma puede tener relación con factores externos.

2. Existen diferentes puntos de vista en Rusia sobre las consecuencias del ingreso a la OMC. ¿Esta lista Rusia para enfrentar el reto de su membresía en esa entidad?

Después de la desintegración de la Unión Soviética, a la Federación Rusa la integraron a diferentes mecanismos e institutos internacionales, donde prevalece el sistema de valores anglosajones.

En ocasiones, es beneficioso estar en ese tipo de agrupaciones, pero no por gusto las negociaciones se extendieron por 18 años.

Sí, existen ramas de la economía rusa que pueden percibir alguna ganancia, pero la gran mayoría de nuestra industria sufre con el flujo de mercancías de otras naciones.

Por ejemplo, la agricultura. Conocemos cómo esta construido el férreo sistema de dotaciones en esa esfera y cómo trabajan las grandes corporaciones agrícolas, cómo expulsan a las pequeños propietarios y cómo ello influye en la calidad del producto. Además, a costa de una drástica reducción de los gastos. Por ejemplo, una hamburguesa cuesta un dólar, lo mismo que un par de manzanas en Estados Unidos. Esta claro qué escogerá el consumidor.

Tales productos de baja calidad trajeron como consecuencia que en suelo norteamericano más del 40 por ciento de la población sea obesa. Los rusos estamos acostumbrados a productos de calidad, pero al parecer, los problemas existentes en Estados Unidos en la esfera alimenticia, junto con la OMC, también vendrán a nosotros.

Por ejemplo, tomemos la industria automotriz. En Estados Unidos, una quinta parte de la economía esta relacionada de una forma u otra con la industria automotriz y al reducir los aranceles para la entrada de empresas foráneas perjudicamos a nuestros productores nacionales.

El filme de Michael Moore "Food Inc." pone muchos ejemplos de las consecuencias de abaratar los alimentos. La comida es más barata, pero la población sufre las consecuencias, como la enorme cantidad de diabéticos que producen las modificaciones genéticas empleadas.

3. Rusia, la OTAN y Estados Unidos están enfrascados en una confrontación en torno a la defensa antimisil. ¿Cómo se puede desatar ese nudo gordiano y qué concesiones podría hacer Rusia?

El mero hecho de permitir la creación de un sistema antimisil cerca de las fronteras de Rusia constituye de por sí una gran concesión y ello será un gran problema para este país.

Sólo es necesario ver el mapa de la región, donde las bases de la OTAN y otras instalaciones están desplegadas a lo largo de la frontera con Rusia, desde las repúblicas ex soviéticas en el Mar Báltico hasta el sur con estados de Europa del Este y de Asia central.

La defensa antimisil aportará una masiva estructura y presencia militar a las bases ya existentes de la Alianza Atlántica en la región. Por eso los parámetros de maniobra para Rusia serán menores.

Ello no solo será una amenaza para el potencial estratégico de Rusia, cuando tengan el cuarto nivel de desarrollo del mencionado sistema, sino que ya lo es, pues los radares interceptan información delicada, así que es peligroso desde ahora para Rusia.

Hay una errada noción de que con relación al republicano George W. Bush, el demócrata Barack Obama es un presidente pacífico.

Pero si Bush planeaba apenas una decena de sistemas antimisiles, ahora con Obama, el referido sistema cuenta con cuatro etapas, no solo con objetivos en tierra, sino en el mar, además de que en lugar de una decena, serán unas 100 baterías y más perfectas.

Con la aplicación de los planes de defensa antimisil se diluye el mito de las intenciones pacifistas de Obama.

Por otro lado, los Estados Unidos de forma muy inteligente ponen a otras naciones en una situación, cuando por mucho que puedas resistirte, de todas formas será beneficioso para ellos.

Pero aún así, debemos buscar una salida, pues el mismo argumento de los gastos militares excesivos y desgastadores puede servir de excusa para inducir la idea de que no es necesario armarse, pues ello va a lacerar su economía; eso es otra trampa.

Debemos reforzar la cooperación con nuestros aliados como China, la India y toda América Latina, pues en estos momentos no existe ninguna nación capaz de enfrentar en solitario a Estados Unidos.

4.- Existe una opinión conocida públicamente de cómo resolver la crisis siria por la vía pacífica. ¿Qué opina sobre eso y como podría solucionarse?

El problema de Siria no reside en ese país, sino en Estados Unidos, pues a ellos, por sus determinados intereses, no les conviene más el actual mandatario sirio.

Por otro lado, el papel del ex secretario general de la ONU, Kofi Annan, es muy singular, pues tal parece que él y Washington juegan al policía malo y al policía bueno.

Estados Unidos amenaza con aplicar el escenario libio y la fuerza, mientras, por otro lado, el pacífico enviado especial para Siria de la Liga Árabe y la ONU esgrime propuestas de paz.

Sin embargo, en la primera variante del plan de paz de Annan se proponía la salida del ejército de las ciudades, en tanto los grupos armados carecían de esa obligación.

A una persona común le cuesta trabajo entender por qué Estados Unidos apoya a grupos radicales y terroristas de la región.

En la década de 1930, cuando se desarrollaba el fascismo en Europa y la Unión Soviética apoyaba la lucha de los republicanos en España, Washington declaró su neutralidad, aunque en realidad suministraba petróleo y camiones a los franquistas.

Las llamadas naciones civilizadas europeas también hicieron el máximo para reforzar el Tercer Reich con el objetivo de que se enfrentara en algún momento con la Unión Soviética.

De tal forma, en la historia norteamericana hubo casos cuando se alimentó a un gran enemigo para enfrentar a otros.

La Casa Blanca busca deshacerse de todos los gobiernos que no desean subordinarse a su dictado. Ellos siempre necesitaron marionetas que cumplan sus designios, entreguen el país al gran capital y subordinen su política exterior a la línea norteamericana.

Existen varias formas de cambiar los gobiernos. Puede ser mediante los bombardeos, como ocurrió en Libia, o mediante el cambio de la dirección de un país, que puede ser más barato y menos comprometedor.

Se conoce que los trabajos en Siria para el cambio de gobierno se efectuaban desde 2006, con financiamiento y preparación de activistas. Por ejemplo, James Check, el tecnólogo de las llamadas revoluciones de colores, recibió a los sirios opositores.

5. Los dobles raseros caracterizan a casi toda la política de Estados Unidos y ejemplo de ello son cinco antiterroristas cubanos injustamente condenados en Estados Unidos. ¿Qué opina al respecto?

El doble rasero en el caso de los cinco antiterroristas es un término muy suave, en realidad se trata de cinismo. De esa forma, la Casa Blanca crea agudos puntos de presión contra Cuba y un tema para la propaganda contra la isla.

Estados Unidos utiliza cualquier medio en contra de naciones que luchan por su independencia y desean mantener su soberanía.

Pueden, incluso, realizar acciones terroristas. Durante la Guerra Fría, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la CIA poseían unidades que organizaban ataques terroristas para asustar a la población y que esta quedara en el marco de los valores capitalistas.

Por eso podemos considerar que cuando hay posibilidad de escoger el escenario, lo más probable es que se ponga en práctica lo peor.

6. Estados Unidos busca de nuevo presionar a Rusia con argumentos sobre la necesidad de respetar los derechos humanos al presentar lo ocurrido con el abogado Serguei Magnitsky y la ley relacionada con ese caso, ¿qué nos puede decir?

La aprobación de la ley Magnitsky (para formar una lista de funcionarios rusos a los que se les prohíbe el ingreso a Estados Unidos) tiene varios propósitos, pues en primer lugar moviliza al Congreso y a la sociedad norteamericana en la lucha propagandística contra Rusia.

De tal forma, se azuzan los sentimientos negativos en la sociedad estadounidense para preparar condiciones con el fin de realizar acciones ulteriores más fuertes contra Moscú.

En segundo lugar, es una forma de apoyo a la oposición rusa, pues la referida legislación y toda la idea en general se elaboró junto a esa llamada oposición que difundió materiales fílmicos.

Todo ello ocurre porque se acaba el periodo de la renovación o "reseteo" que caracterizó la relación del presidente estadounidense, Barack Obama, y su similar ruso, Dmitri Medvedev.

La política de "reseteo" de Medvedev era posible, pero el actual mandatario Vladimir Putin no puede aplicarla y por eso Washington pasa a un lenguaje más ríspido con Rusia.

Por ello considero que para el otoño venidero, a la par del aumento de la actividad de la oposición dentro de Rusia, también aumentará la crudeza y fuerza de la retórica antirusa desde afuera.

La ley Magnitsky es solo uno de los puntos de presión en toda una guerra informativa y psicológica y, por supuesto, para nada forma parte de la lucha contra la corrupción en Rusia.

Los 60 funcionaros que integran la lista de Magnitsky (denunciados en casos corrupción y a los que también se les congelarían cuentas en Estados Unidos) no están entre los funcionarios acaudalados con niños, dinero y casa fuera de Rusia.

Al contrario, a Occidente le conviene tener relaciones con funcionarios corruptos, pues éstos son más fáciles de manipular.

*Corresponsal de Prensa Latina en Rusia